miércoles, 30 de julio de 2008

Ochenta y tres.


"Hablar siempre en voz baja es algo que, poco a poco, disuelve las palabras y reduce las conversaciones a un intercambio de gestos y miradas. El miedo, como la voz queda, desdibuja los sonidos porque el lado oscuro de las cosas sólo puede expresarse con silencio."

Alberto Méndez
. Los girasoles ciegos.

3 comentarios:

CarmenS dijo...

Yo a ti te oigo recitar este texto en voz alta. Y en voz alta y firme escucho los demás.

Anónimo dijo...

El silencio, sólo cuando es buscado, cuando trae la paz y ayuda a conseguir la serenidad. El silencio que está preñado de miedo, hay que espantarlo. Con palabras: dulces, feroces, incontables, rebeldes, burlonas, esperanzadas, interminables...
Y en voz muy alta, muy segura. Con toda la firmeza y toda la decisión.

Arcángel Mirón dijo...

Muy cierto.

Y cierto es, también, lo que leí en una novela: "Siempre hablan más alto los que en batalla lucen más miedo que hierro".

Habría que buscar un punto medio. Que se entienda, pero que no joda.

:)